15 enero 2008

Olvidar

No puedo olvidar hoy martes cuando quedábamos los viernes para comer. Salía casi a hurtadillas del trabajo, iba corriendo, subía el prado, aceleraba en gran vía para llegar rápido al parking y esperarla en su portal. Me moría. De hecho muchos viernes teníamos que quedar por la noche para poder soportarlo. No entiendo cómo pude ser tan ENORMEMENTE gilipollas. Díos, no lo supero. Sino lo pienso todo bien, pero no puedo parar de pensarlo; cada momento, cada detalle. Joder.

saludos desde el polo

No hay comentarios.: